Yuleisy Hurtado
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Autenticidad

Cuando empezaste a cambiar para encajar

16 de junio de 2026 6 minPor Yuleisy Hurtado

La traición silenciosa de irte editando de a poquito, hasta que un día ya no te reconoces.

Nadie se traiciona de golpe.

Uno se va editando de a poquito. Y por eso casi nunca lo ves venir.

Cómo se ve la edición

Bajaste el volumen de tu risa porque alguien dijo que era escandalosa.

Dejaste de contar esa historia porque en ese grupo no la entendían.

Empezaste a decir "no importa" cuando sí importaba.

Suavizaste una opinión para que no se pusiera tensa la mesa.

Dejaste de vestir algo que te gustaba porque no iba con el ambiente.

Cada una de esas cosas, sola, es pequeña. Casi razonable. Adaptarse es normal, uno no puede ser igual en todos lados.

Pero si las juntas todas, un día te miras y no sabes cuál parte de ti quedó original.

La diferencia que importa

Adaptarte no es traicionarte. Esto es importante y no quiero que te confundas.

Cambiar el tono según con quién hablas es inteligencia social. Elegir cuándo dar una opinión es criterio.

La traición empieza en otro lado: cuando la versión editada empieza a durar más que la verdadera. Cuando ya no es una estrategia para un momento, sino tu forma de estar en el mundo.

Ahí es donde uno se pierde.

Lo que cuesta

Yo pagué ese precio en más de un espacio. Y lo que más me dolió no fue la incomodidad de fingir.

Fue darme cuenta de que la gente que me quería en esa versión no me quería a mí. Querían a la persona que yo actuaba para ellos.

Y esa persona no existía. Yo la estaba sosteniendo, agotada, para que nadie se decepcionara.

Cómo saber si te está pasando

Te dejo tres señales. Míralas con honestidad, no para juzgarte:

  1. 1.Te cansa estar con cierta gente y no sabes por qué, porque no pasa nada malo
  2. 2.Te sientes distinta en distintos grupos, y no un poco: mucho
  3. 3.Cuando estás sola te relajas de una forma que no te permites acompañada

Si te reconociste en las tres, no estás rota. Estás sosteniendo demasiadas versiones.

Volver no es un evento

No hay un día en que uno "recupera su esencia". No es así de limpio.

Es más bien empezar a soltar de a una. Decir una opinión que ibas a callarte. No reírte de un chiste que no te dio risa. Contar la historia aunque no la entiendan.

Cada vez que eliges tu versión real sobre la editada, recuperas un pedazo.

Y sí, incomoda. Pero incomoda menos que seguir desapareciendo.

"La silenciosa traición de dejar de ser tú para que otros estén cómodos" es como titulé este capítulo en Auténtica. Es el tercero, y es de los que más me han escrito lectoras.